Pintar parece fácil, pero la primera vez que utilizas un rodillo te das cuenta de que no es tan sencillo. Al principio cuesta cogerle el punto y es muy habitual que algunas zonas queden más claras que otras, o que se noten las marcas del rodillo. ¡No tires la toalla! Para conseguir un buen resultado final hace falta práctica y conocer algunos trucos para pintar con rodillo.


